Saltar al contenido

Escudos medievales

Los escudos medievales nunca pasan de moda, ya sea para un disfraz como para tener tu propia defensa ante los ataques de tus enemigos y es que ya sabemos que a veces tenemos vecinos muy raros, aunque si tienes un escudo para defenderte de ellos igual el vecino raro eres tú…

¿Por qué comprar un escudo medieval?

Hombre, el motivo es sencillo: ¡No vas a defenderte de tus adversarios con una tapa de cacerola! Un escudo medieval es mucho mejor opción y si tienes un buen grupo de amigos podéis simular la técnica de la formación tortuga y quedáis como los más malotes del barrio. Y sí, ya sabemos que eso no es medieval sino que la técnica era utilizada por los Romanos pero es que nos encanta “Astérix y Obélix” y no podemos evitar pensar en ellos cada vez que vemos un escudo.

¿Qué tipos de escudos medievales existen?

Pongámonos serios un rato, vamos a explicaros algunos detalles de los escudos medievales:

Los escudos han servido como protección contra las armas ofensivas y no solo se usaban en el medievo sino que el primer escudo data del año 3000 a.C. y su uso se extendió por Europa hasta el S.XVII.
Los bizantinos usaban los escudos de corte ovalado mientras que los que tenían forma almendrada eran más usados por los normandos que usaban la punta del extremo inferior para clavarlos en la arena. Otros escudos eran los que tenían forma de triángulo equilátero que se parecen mucho a los usados por los normandos pero algo más alargados.
El escudo Pavés son los que se usaban en la época romana (para nuestra apreciada formación tortuga) pero también formaron parte del repertorio de escudos medievales.
Otro escudo medieval era la rodela: un escudo metálico redondo que, particularmente a nosotros, nos recuerda a la tapa de una cacerola.
Y para los más precavidos existió la Tarja, el escudo medieval que cubría el cuerpo entero. Protegidos iban, pero igual costaba un poco moverse con semejante peso…

En cuanto a los materiales había también variedad y es que los escudos medievales podían ser de madera o mimbre trenzado y constaban de una capa externa de lino, cuero o de cobre que servía para darle más robustez al escudo. Solían estar recubiertos de piel y sobre la misma se pintaban los emblemas.

Su uso empezó a decaer cuando se mejoraron la armadura y es que muchos caballeros preferían tener las dos manos libres para el uso de varias armas en vez de cargar con el escudo.

Los usos de los escudos medievales:

Actualmente ya no se usan con fines bélicos, sino que son mayormente decorativos o usados para recreaciones.
Los diseños de los escudos medievales solían ser bastante conservadores: escudos de armas, blasones, insignias familiares… pero actualmente puedes encontrar desde una Cruz de San Jorge hasta un escudo de los Lannister. Así que si eres de los últimos además de hacer honor a tu lema, esperamos que cuando compres un escudo medieval se haga oír el lema de los Martell “nunca doblegado, nunca roto” o de lo contrario cuando tu vecino suba con su espada medieval a luchar contra ti por la ropa que le cae del tendedero lo tendrás crudo…